viernes, 5 de mayo de 2017

Hola de nuevo

Hoy, muchos años después me dió por entrar de nuevo en mi blog y contar qué ha sido de mi en todo este tiempo. Pues bien, tras mi última entrada me he mudado de África a Frankfurt y de ahí a Londres... Para resumir un poco más esta larga historia, Alemania fue un auténtico fiasco de dos años en los que aprendí que tengo más que ver con un africano que con un alemán. De ahí dimos el salto a Londres, en donde hemos estado otros dos años y en donde han nacido nuestros mellizos. Sí señores, mellizos en Londres, casi nada. Y ahora en exactamente en 19 días nos mudaremos de nuevo, esta vez de regreso a España.
Hoy, contrariamente a lo que se esperaría en estas circunstancias siento que no estoy segura de querer volver a mi país. Quizás me he desarraigado tanto del lugar de donde vengo que no siento ni frío ni calor por todo lo español. Leo las noticias y me entra cagalera, con perdón.
He intentado buscar testimonios de españoles que regresan a España tras varios años fuera y parece que la tónica general es que la adaptación no es fácil...
Realmente me enfrento a dos situaciones complicadas, primera de ellas; no recuerdo lo que es vivir en un país corrupto. Tras cuatro años en la Europa rica en la que raramente se escuchan noticias sobre la corrupción no se qué tal va a ser la vuelta a la chapuza generalizada. Segundo, tras años trabajando en entornos profesionales modernos ya no se si podré con ciertas tradiciones españolas como calentar la silla, comidas de tres horas, cafés cada dos, etc... Por estas cosas tengo la impresión de que mi tiempo en España será corto también y no dejo de pensar en mi próxima parada. Prometo seguir informando por aquí sobre cómo va la cosa. Os presento a Leo y Olivia, que ya tienen 16 meses.






domingo, 30 de junio de 2013

Obrigada Moçambique

Hoy es mi último dia en Moçambique. Han pasado ya tres años y medio desde que llegué a este precioso pais y desde que abrí este blog. Por aquí he contado las mil y una aventuras que he vivido y, ahora que me voy, no recuerdo casi ninguna de ellas. Me voy siendo otra persona, con una dimensión del ser humano que nunca había visto antes. Me voy pensando en lo que he aprendido sobre las personas, sobre las mil caras de mí misma que he conocido tras vivir en África. No es fácil explicar como uno se transforma después de estar en un lugar así, lo malos pensamientos que adopta ante ciertas circunstancias. Moçambique en definitiva me ha enseñado cosas que nunca hubiera aprendido de otra forma: lo que se siente al ser blanco, lo que es de verdad choque cultural, lo que de verdad puensas y sientes cuando ves POBREZA, y lo que no sientes cuando te acostumbras...
Ate a proxima Moçambique, alo Franckfurt!

sábado, 19 de enero de 2013

alive



Hace bastantes meses que no escribo en mi blog. A finales del mes de abril un dolor de espalda muy fuerte me mantuvo inactiva, hasta que finalmente, dos días antes de mi cumpleaños, en junio,  fui operada de una hernia discal entre la L4-L5. Así las cosas he estado en España recuperándome durante los últimos cuatro meses, hasta que el día 26 de setiembre aterricé de nuevo en Maputo para, por lo menos, acabar mi etapa aquí con un mejor sabor de boca. Sólo rápidamente y para los que estén en dudas sobre operarse o no de una hernia discal que no mejora, HACEDLO, eso sí, con el mejor equipo médico posible. En mi caso, el DR Fantini, de Coruña, ha sido mi gran salvador, por si a alguien le ayuda la referencia.
Pues hasta aquí lo que ha ocurrido en estos meses de silencio. 

Volviendo un poco a lo que está pasando en Maputo escribo  desde el aeropuerto de Beira, en el centro de Mozambique. En la última semana he estado por aquí y en Nampula, observando bien de cerca el fenómeno de desarrollo que el país está viviendo silenciosamente. Da gusto volver a África en este momento, con tanta esperanza respirándose en el ambiente. Me ha encantado recorrer las calles de Beira, con esa arquitectura tan imponente, entrar en el antiguo Gran Hotel y ver como cientos de personas han construido sus hogares en un edificio abandonado en la época colonial antes de abrir al público. Edificios en construcción, comercios, cientos de personas por las calles vendiendo, comprando, chinos, negros africanos, indios, pakis, chinos negros… Es mi segunda vez en Beira y me apasiona cada día más.

Mi paso por Nampula ha sido igualmente interesante. He conocido a algunos propietarios de negocios rentables que me han sorprendido. Uno de ellos, el dueño de una gasolinera en el centro de la ciudad, que me entrego su tarjeta de visita con una lista con siete negocios diferentes. Todo un talento el hombre. Fue gracioso ver cómo se las ingeniaba para tener sus cuatro gasolineras siempre funcionando, sin depender de las distribuidoras o de los problemas de suministro que muchas veces hay en Mozambique.

Siempre me fascinan las historias de negocios en África, no sé si es por el reto que supone hacer aquí alguna cosa que funcione o porque, en el fondo, aquellos que lo consiguen son realmente unos héroes  a los que siempre es un placer conocer. En Mozambique existe un verbo propio que define perfectamente la situación: “bisnear”, del “doing bussines” en inglés. 

Realmente son muchas las personas necesarias para acabar de impulsar el crecimiento real del continente y, en algún modo, da miedo imaginar cuál será el resultado, sobre todo viendo cómo se comporta la historia en situaciones similares. Muchas veces se olvida que en el desarrollo económico de África, los africanos deben cometer sus propios errores, como hemos hecho durante siglos los europeos u otras culturas y países. Por el momento, y desde mi humilde perspectiva, me siento parte de lo que está ocurriendo aquí y, pase como pase, es un honor estar participando

miércoles, 28 de marzo de 2012

Living in a restroom





Many people can’t imagine life in a restroom. However, Zeng has been living here for almost six years. He said this is his place of happiness, where he married his wife and got a lovely, healthy son. He said, “I am content with my lot!”